
Ara Malikian, el genio del violín nacido en Beirut en 1968, conoce de primera mano el horror y el trauma de los conflictos armados,. Durante su infancia, profundamente marcada por la cruenta guerra civil libanesa, Ara encontró su único refugio en la música,. Mientras caían las bombas, él se veía obligado a estudiar y tocar el violín durante largos y oscuros periodos en los refugios antiaéreos de la ciudad, utilizando el arte como vía de escape frente al miedo y la destrucción,,. Su inmenso talento y la insistencia de su padre le permitieron huir de la guerra a los 14 años, obteniendo una beca para estudiar en Alemania y dejando atrás la tragedia de su país natal,,.
La música siempre ha sido su salvavidas y la forma de honrar su historia familiar; de hecho, su propio abuelo logró sobrevivir al genocidio armenio fingiendo ser músico gracias a un violín que le regalaron,. Ara lleva ese legado en cada nota y rinde homenaje a su tierra dedicando una emotiva canción a su antiguo barrio en Beirut, titulada “Bourjj Hammound”. Asimismo, canaliza la tragedia de sus raíces en obras desgarradoras como «1915», un tema donde pellizca las cuerdas de su violín para expresar el dolor del genocidio,.
Trágicamente, el Líbano de su infancia vuelve a desangrarse hoy. Desde el 2 de marzo de 2026, una nueva guerra entre Israel y Hezbolá ha sumido al país en una catástrofe humanitaria. Los incesantes bombardeos israelíes han dejado ya más de 1.000 muertos, miles de heridos y más de un millón de desplazados, lo que representa al 19% de toda la población del país,,. Familias enteras, huyendo de la destrucción de sus hogares, se han visto forzadas a dormir en tiendas de campaña en las calles y playas. En lugares como el paseo marítimo de Ramlet al-Baida en Beirut, civiles desplazados que dormían en sus tiendas fueron masacrados en letales ataques aéreos sin previo aviso,. Además, la ofensiva está destruyendo infraestructuras civiles vitales y atacando sistemáticamente a centros de salud, ambulancias y personal médico,,.
La historia de supervivencia de Ara Malikian nos recuerda que detrás de cada refugiado y de cada niño bajo las bombas hay un ser humano lleno de potencial, sueños y esperanza,. Es imperativo alzar la voz frente a esta crisis y exigir la protección inmediata de los civiles inocentes. Necesitamos poner fin a los bombardeos en el Líbano, detener la destrucción de un país que ya ha sufrido demasiado y frenar esta masacre injustificable,.
No a la guerra.
Baltasar Santos
Primer secretario PSC del Vendrell
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