España es de centro-izquierdas. A pesar de ello, la derecha lleva años batallando por recuperar su espacio de más a la derecha todavía (el más difícil todavia), el espacio franquista que se ha ido desplazando, elección tras elección, del PP a VOX.
Lejos de practicar una política diferencial de VOX (recordemos que es un partido impulsado por las FAES y Jose Maria Aznar), el PP cada vez endurece más su discurso antiinmigratorio y paradójicamente se vuelve más pro-trumpista y anti-español. Al mismo tiempo que el PP imita a VOX, cada vcz más, el electorado de derechas elige el original antes que la copia. No lo digo yo, lo dice Esperanza Aguirre.
Pero al mismo tiempo que VOX crece electoralmente, sus líderes se van enfrentando entre ellos y sacando a la luz sus muchos trapos sucios:
- Se han financiado con préstamos del gobierno pro-Putin del presidente húngaro, Orban.
- VOX tiene 3 expedientes activos en el tribunal de cuentas por financiación irregular
- Han raspasado al menos 7 millones de euros de dinero público por parte de Vox a su think tank la Fundación Disenso, de la que Santiago Abascal es dueño vitalicio.
- Dimitió Espinosa de los Monteros.Purgaron a Olona. Ahora echan a Ortega Smith. Dimite toda la cúpula de VOX de Murcia.
- Fuentes internas de VOX acusan a Abascal de hacerse un «plan de pensiones» con el dinero de VOX.
Tanto la «derechita cobarde» como los «caballeros patriotas» de VOX compiten por lo mismo, que no tiene nada que ver con el interés de los españoles
- Se llenan el cuerpo con adornos con la bandera española
- Se pelean por aplaudir los atropellos de Trump y Netanyahu al derecho internacional.
- Se pelean por aplaudir las políticas bélicas de Trump y Netanyahu contra todos los pueblos.
- Compiten en el terreno de la xenofobia y la islamofobia.
- Compiten por el desmantelamiento de los servicios públicos y la privatización (por ejemplo, de la sanidad).
- Empiezan a competir en el negacionismo climático y las políticas contra la violencia de género.
Todas estas pugnas en el espacio derecha-ultraderccha provoca que la gente que en alguna ocasión se vieron tentados de votarles, se arrepienta cada vez más de haberlo hecho. Esto de alinearse con Trump no sale gratis.
Es por ello, que la derecha y la ultraderecha piden hora con el psiquiatra, privado eso sí, porque en las comunidades donde gobiernan, la sanidad pública está echa unos zorros.
Baltasar Santos
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